Martes, 18 de diciembre de 1956                                            EL REGIONAL                                                    Pág.3

Bendición e inauguración de las nuevas Escuelas de Nuestra Señora de Guadalupe donadas por la distinguida señorita placentina Teresa Delgado Gregorio

Un nuevo acontecimiento se ha producido en la vida cultural de Plasencia el pasado día 12. La solemne bendición e inauguración de las Escuelas de Nuestra Señora de Guadalupe dirigidas por los Hermanos de la Doctrina Cristiana y donadas por la caritativa dama placentina señorita Teresa Delgado Gregorio.

La impresión que causaron las nuevas Escuelas a los numerosos invitados fue sencillamente admirable. Magnífico edificio construido en la Avenida del Ejército, uno de los sitios más bonitos y amenos de la ciudad y perfectamente acondicionado para el fin a que se le destina. En estas Escuelas, bien dotadas de material, serán acogidos 300 niños de las clases más humildes de la población. Como en los demás Centros de Enseñanza Primaria los niños recibirán la instrucción y educación cristiana, la única que hace grande a los pueblos y la única que también resuelve todos los problemas sociales.

 

Asiste al acto que resultó en extremo simpático, el Ayuntamiento en pleno con Secretario, Coronel del Regimiento Ordenes Militares y Ayudante; representación del Cabildo; Rvdos. Párrocos; Hermanos Maristas; Padres Servitas; Capellán de la Casa de la Salud; Rectores del Seminario Mayor y Menor; Párroco de Navaconcejo; Directores del Instituto, de las Escuelas Graduadas y de las Emisoras; Capitán de la Guardia Civil; representación de la prensa; Sr. Junquera y Señora; hermanos de la Fundadora doña María, don José Delgado y Señora; señores y señoritas de Olleros; señores señoritas de Sánchez Ocaña; Sres, de Cid y señorita Delgado; Sres, de Gómez Rodulfo; Sres, de Silos; don José Luis Silva; don Juan Romero; don Juan A. Barona; Contratistas de las obras Sres. Mirón y Regueira; Hermanos de la Orden, Visitador Provincial; Director de las Escuelas y representantes de las casas de Madrid, Talavera y Trujillo; el Hermano Mauricio, Director de las obras; padres de los niños que asisten a las escuelas y algunos más cuyos nombres siento no recordar.

El Excmo, y Rvdmo. Prelado Dr. Zarranz y Pueyo bendijo las nuevas Escuelas y a continuación en una de las aulas se celebró un acto cultural que presidió su Excelencia Rvdma, al que acompañaban la fundadora Srta. Delgado y demás autoridades y en el que intervinieron los niños de las Escuelas.

Un grupo de niños abrió el acto interpretando el Himno de la Virgen de Guadalupe y otras varias canciones dedicadas al Sr Obispo, a la donante y a las autoridades y otros pronunciaron discursos y recitaron bonitas poesías. Uno de los más pequeños hizo entrega a la señorita Delgado, entre los aplausos de la numerosa concurrencia que llenaba la sala, de un hermoso ramo de flores.

Terminada la actuación de los niños que fueron muy aplaudidos, la distinguida Srta. Antolina Delgado Silos, leyó en nombre de la donante el siguiente discurso: Excelentísimas autoridades eclesiásticas, civiles y militares, del Instituto de los hermanos de la Escuelas Cristianas, e invitados todos que con vuestra presencia dais mayor realce al acto para mi tan grato: la Bendición de las Escuelas de Nuestra Señora de Guadalupe. Considero imperdonable no dedicar un recuerdo, a las personas colaboradoras de esta obra benéfica, docente, social, que a juzgar por sus ejemplares vidas, pensando razonablemente, nos acompañan con su presencia desde el cielo; en primer lugar mis padres de quienes recibí esta finca tan adecuada al fin destinado, de la que un inteligente y capacitado Hermano, con los hermanos Mirón, maestros en obras, supieron sacar el mejor partido. Añoro también la ausencia de mis hermanos Ángel, Ventura y Ramón. La iniciativa de esta fundación se debe a don Francisco González García, sacerdote muy conocido en Plasencia, refrendada por nuestro respetable y estimado párroco don Julián Polo Sánchez, que a pesar de sus años tenemos el honor y satisfacción de contar entre nosotros.

El dignísimo Coronel el Infantería del Regimiento de esta plaza de Órdenes Militares don Ildefonso Molins Manzanares, cuantas veces nos encontrábamos, me acuciaba a realizarla; don Máximo Yunamendi más tarde Obispo de Ciudad Rodrigo a fin de orientarme, me facilitaba la entrada en distintos centros  de esta orden; por último el Comandante de Intendencia señor Piquer, entregó la finca en Junio de 1952. ¿Aún no había llegado la hora!

En Octubre de 1954 llamamos a las puertas del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, donde nos recibieron con toda sencillez y agrado advirtiéndonos era debido a que nuestra petición se identificaba con el espíritu de su fundador San Juan Bautista de La Salle, formación religiosa e instrucción de las clases menos acomodadas, pero antes habían de venir a Plasencia para ver de lo que se trataba. En el corto periodo de tiempo que llevo en relación con los Hermanos, el mejor elogio que puedo hacer de ellos y congregaciones similares es aquél del Obispo de Calais: “No celebráis el Santo Sacrificio, no administráis los Sacramentos, pero hacéis de las almas templos vivos del Espíritu Santo”. Para ellos mi admiración, mi gratitud, mi afecto. También quiero expresar mi agradecimiento al Excmo, y Rvdmo. Sr. Obispo que con su presencia nos ha realzado este acto.

Y ahora unas palabras a los simpáticos pequeños: De la lectura del Evangelio se traduce que Jesús  amaba a los niños. “Acercándose a Jesús los discípulos diciéndoles: ¿Quién juzgas que es el mayor en el reino de los cielos? Jesús, llamando a un pequeñuelo le colocó en medio de ellos y dijo: Os aseguro que si no volviéreis  e hiciéreis como párvulos, no entraréis en el reino de los cielos. Y el que acogiere en mi nombre a un párvulo como este, a Mí me acoge”. Vosotros sois la tierra virgen; donde formidables maestros van a sembrar y cultivar la más excelentes de las semillas, la doctrina de Cristo, católica, apostólica y romana. ¿Cuál será el fruto de estas Escuelas? Solo Dios lo conoce. Lo que si pedimos y también a la Santísima Virgen de Guadalupe, que en el estado a que El os destine, y en la profesión a que os inclinéis, ante la consigna de su Santidad Pío XII seáis excelentes colaboradores: ¿Por el Mundo mejor! Grandes aplausos terminaron la lectura de tan sencillo discurso.

A continuación el Hermano Provincial profirió breves palabras en las que agradece en el alma la presencia en este acto del Excelentísimo Prelado y su paternal bendición y felicita a la donante por ver plasmada en realidad lo que ella deseaba. Es muy aplaudido.

Cierra el acto pronunciando hermoso discurso nuestro amadísimo Prelado. Entre canciones y versos, dice, se inaugura esta obra inconmensurable y precisamente se realiza este acto el día de la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, Reina de la Hispanidad y Patrona de estas Escuelas.

Se congratula de asistir a este acto y felicita a la señorita Teresa Delgado por la gran obra realizada que la honra y enaltece. Felicita también a los Hermanos de Las Escuelas Cristianas, Hermanos Maristas y a todos los que se dedican a la educación cristiana de la niñez.

Termina su bello discurso impartiendo su bendición. Al terminar ésta su Excelencia es muy aplaudido y vitoreado.

Seguidamente los numerosos invitados fueron obsequiados con una copa de vino español y dulces servidos por el acreditado Hotel Alfonso VIII.

… … … … … …

A la terminación de los actos celebrados hablamos unos momentos con don José Delgado Galindo, sobrino de la donante. Le interrogamos:

¿Está satisfecha su tía de la obra realizada?

  • Desde luego, contenta y satisfecha.

¿Quiénes forman el Patronato de esta institución?

  • Mi tía Teresa, como presidenta; los Hermanos de las Escuelas Cristianas Provincial y Director de las Escuelas y yo como vocal.

¿Proyectos para el futuro?

  • Construcción de la Capilla, salón de actos y aulas para las clases de formación profesional.

Nuestra más cordial enhorabuena, en primer lugar, a Plasencia que cuenta con un nuevo Centro de Enseñanza y felicitación directa a la virtuosa dama doña Teresa Delgado Gregorio por la donación hecha de estas Escuelas que con tanta satisfacción y simpatía han sido acogidas por los placentinos.

V.CORBO